domingo, 2 de mayo de 2010

"Vísceralmente churretosa"

Amo mi hígado.
Amo a mis riñones.
Amo mis pulmones.
Amo mi cerebro.
Amo mi corazón.
Me amo visceralmente.
Aunque a veces crea que no, aprecio cada pequeño elemento que me integra, a pesar de que en ocasiones me mire al espejo con mirada acusadora, por tener unas ojeras hasta el suelo, la cara pálida, el pelo revuelto o el cuerpo fofo.
El amor es así, está para lo bueno y para lo malo.
Y yo, últimamente me amo tanto a mí misma, que voy a amarte a ti lo menos posible, para que nunca me falte el amor a mí por dártelo a ti.
Voy a quererte lo justo para no hacerme daño.
Llámale narcisismo o egolatría, yo prefiero llamarlo mecanismo de defensa.
Llendo por la vida como un caracol:
- Con la casa a cuestas.
- Babeando por la vida.
- Sacando los cuernos al sol.
- Avanzando poquito a poquito.
- Teniendo la concha cerca por si toca guarecerse.


Será la primavera, que me desconcierta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario